miércoles, 1 de septiembre de 2010

Maldito Invierno

Debo reconocer que estos últimos días no han sido los mejores: me he sentido triste, abatida, casi derrotada. El invierno ha sido demasiado largo, la falta de luz y calor están haciendo mella en mi espíritu.
Extraño mucho a mi mejor amiga, que no veo hace dos años y que por falta de dinero no puede viajar desde Barcelona. Pucha, como me gustaría estar con ella, en el Neruda hablando y hablando como en los viejos tiempos.
O quizás volver al 2000 o 2001 cuando estaba en la Universidad, atrás en la Facultad de Ciencias Sociales, abajo del Sauce con los amigos (bebiendo obviamente, y algo más) cuando todo parecía más fácil y tenías todo el tiempo por delante.
O quizás más atrás aún yo con 17 años y siendo pendeja de colegio particular, cuando la única preocupación era dar una buena PAA , lo demás era puro jolgorio y frivolidades.
Pero eso es imposible, no es que mi vida sea un fracaso, pero a veces siento que sí lo es. En un post anterior dije que estaba sola y que no me incomodaba. Creo que es una gran mentira, pero me falta valentía para reconocerlo. También carezco de energía para embarcarme en la tarea de buscar un compañero. Pero, cómo lo hago? Si prácticamente desde los 18 años hasta hace dos años atrás que estoy soltera. Nunca he sido de muchas amigas, sobretodo de ésas que salen a los pubs de música pachanguera a “buscar minos”, de discoteques ni hablar.
Mis amistades las puedo dividir en dos: las chicas de colegio, prácticamente todas casadas y con tres hijos (si me lo hubieran dicho no lo creería, porque todas eran una pacatas extremas). Los otros son mis lindos colegas, que unos más que otros tienen sus vidas echas desastres. Así que verán no tengo ningún árbol al cual arrimarme. Parece que necesito con urgencia nuevos amigos.
Igual el año pasado estuve con alguien y ahora me arrepiento de ello. ¿Por qué estuve involucrada en una relación insípida? Ni yo me lo explico, debe haber sido porque era diametralmente diferente a mis ex. Fome, carente de cultura, monótono , trabajólico y poco atractivo. Después de harto tiempo me lo encontré. Yo estaba en la fila del banco, iba pasando por fuera y para mi mala suerte me vio. Maldición!!! y no me quedó otra que conversar con él. Menos mal tenía una reunión y logré zafarme de su compañía.
Así que más menos este es mi panorama. No soy de estados depresivos muy largos y tengo la confianza que pronto pasara. Sólo espero que la primavera se asome luego y con ella traiga nuevos aires en mi vida.